Erradiquemos el crimen organizado de México con el Evangelio, alienta Obispo

CIUDAD DE MÉXICO, 16 Mar. 18 (ACI Prensa).- El Obispo de Cuernavaca (México), Mons. Ramón Castro Castro, alentó a los fieles a luchar por erradicar del país el cáncer del crimen organizado con el Evangelio, buscando siempre la justicia y la paz.

En entrevista concedida el 14 de marzo a Vatican News, el Prelado afirmó que “debemos ser solidarios y debemos recordar que si somos un solo cuerpo tenemos que estar sanos. Este tipo de cáncer en nuestra sociedad, donde quiera que sea, lo debemos de tratar erradicar con el Evangelio, con el Reino de Dios, buscando la paz, la justicia la fraternidad y la solidaridad”.

Sobre la grave situación de violencia que ha cobrado la vida de 55 sacerdotes entre 1990 y 2017, el Prelado refirió que es “un fenómeno muy triste y doloroso que ha oscurecido el horizonte del país”.

Esta situación, lamenta, “preocupa tanto a la Iglesia en México como a toda la Iglesia en general”; y que “no solamente afecta a los sacerdotes sino también al pueblo mexicano”.

Mons. Castro explica luego que en el país “el 80% de los delitos que se cometen no son denunciados. No estoy exagerando, esto es una cifra oficial”.

Sobre el hecho de que muchos crímenes no se denuncia, el Obispo explica que “no solamente es por una cuestión del secuestro y los secuestradores, sino también porque tiene miedo la misma policía y tienen miedo a iniciar un vía crucis y denuncia”.

El Obispo de Cuernavaca señala que si alguien denuncia un hecho criminal, muchas veces tiene que afrontar “un vía crucis enorme”.

“Después son amenazados por las mismas bandas criminales, de que no tienen que testificar, y si denuncian, pagarán las consecuencias su familia, entonces es una situación muy complicada en donde no hay justicia y hay una enorme corrupción”.

En esta lucha contra el crimen, el Prelado resalta que con toda la Iglesia en México ha denunciado también el narcotráfico, lo que le ha valido “haber sido personalmente calumniado”.

“No es la persecución que hacen los grandes dictadores sino que es una persecución más sutil en donde se calumnia a la persona para hacerla decaer en su autoridad moral, como el caso de su servidor, al grado de encontrar el neumático delantero izquierdo del automóvil rajado con una navaja”, recuerda el Prelado, y asegura que “estuvo a punto de causar un accidente que nadie hubiera podido descubrir”.

Mons. Castro señala que se han realizado algunas caminatas por la paz para pedir por este don; y denunció el “modus operandi” de las bandas criminales.

“Su modus operandi es el de convencer y obligar tristemente a tantos jóvenes que se ven forzados por necesidades económicas y por pobreza a entrar en este tipo de mundo” explica el Obispo de Cuernavaca, ya que “hay una lucha entre ellos por obtener el dominio de un cierto terreno y entre ellos generalmente se matan, pero también necesitan gente”.

Después narra el caso de un joven de 18 años que “fue forzado a entrar en una de estas bandas criminales y si no lo hacía mataban a alguno de los miembros de su familia, a su madre, a su hermana”.

“Una vez que el hijo entró, a los 3 meses después de distribuir droga, le pidieron que matara a alguna persona. Él no quiso, se lo dijo a su madre y ella le dijo que eso no lo podía hacer y entonces lo mataron a él, le cortaron la cabeza, le decapitaron, y mandaron la cabeza a su madre. El resto del cuerpo no lo encuentran todavía. Esto es una de las formas en que ellos ganan terreno y ganan gente para este crimen organizado”, concluyó.

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— ACI Prensa (@aciprensa) 19 de febrero de 2018